10. El lateral izquierdo de la Catedral (Arte y Cultura): La Exposición Documental del Archivo Histórico Diocesano
Desde la antesacristía, tomamos la puerta central
para subir al Archivo Histórico Diocesano-Catedralicio, es uno de los más
importantes en el ámbito nacional, tanto por su cantidad como por su calidad,
destacando: el amplio repertorio de Bulas (1.368-1.988); el fondo de Cartas
Reales (1.373-1.920); los libros litúrgicos, así como casi un centenar de
libros corales ricamente miniados; las composiciones y partituras originales de
los distintos Maestros de Capilla que ha tenido la Catedral.
El Archivo ubicado en las galerías altas de la Catedral fue inaugurado el 31 de octubre de 1.977, custodiándose en él los fondos propios de la Catedral además de los pertenecientes a otras instituciones eclesiásticas como el Archivo de la Curia, Archivo de la Secretaría del Obispado, Archivos parroquiales... Recientemente, en junio de 2.002 se ha inaugurado la Exposición Documental del Archivo Histórico Diocesano.
Los Archivos, depósitos de la memoria de la Iglesia.
A lo largo de su historia, la Iglesia ha realizado su misión pastoral adaptándose a las diversas culturas en
las que ha anunciado el Evangelio.
De este modo, los creyentes han trabajado por crear una cultura de inspiración cristiana que promueva todos los valores de la persona humana como presupuesto indispensable para su evangelización.
Consciente del carácter histórico del cristianismo, la Iglesia ha tenido la preocupación de conservar en documentos el recuerdo de la múltiple y diversa acción pastoral que ha desarrollado a lo largo de los siglos.
Los archivos cultivan la memoria de la vida de la Iglesia, manifiestan el sentido de Tradición, y permiten reconstruir la historia de la evangelización en un determinado territorio, ayudando así a comprender el presente de cualquier comunidad cristiana. Los archivos eclesiásticos son, pues, lugares donde se conserva la memoria de las comunidades cristianas, a la vez que son factores de cultura para la nueva evangelización.
Los Archivos en la memoria histórica de la Iglesia de Jaén
Desde la restauración de la vida cristiana en el territorio del reino del Santo Reino, en el s. XIII, la Diócesis de Jaén ha guardado memoria documental de sus múltiples actividades. Sin embargo, su patrimonio documental ha sufrido diversos avatares.
En la razia de 1368, los nazaríes granadinos incendiaron la catedral de Jaén y su archivo, con lo que se perdió gran parte de la documentación que recogía el primer siglo de vida del restaurado obispado giennense. Por otro lado, el archivo episcopal, que custodiaba documentos tan interesantes como los registros de las visitas pastorales y que había sido trasladado al monasterio de Sta. Catalina de Baeza desapareció durante la Revolución Gloriosa de 1868, al ser incendiado este convento. A esta notable merma del patrimonio archivístico de la Iglesia en Jaén hay que añadir las pérdidas documentales producidas durante la última Guerra Civil de 1936-1939.
El Archivo Histórico Diocesano de Jaén
A pesar de las pérdidas documentales mencionadas, hay constancia de la existencia de un archivo en la catedral a lo largo del s. XVI. Un paso adelante lo constituyó la creación, en 1623, según disposición del cardenal D. Baltasar de Moscoso y Sandoval, del "Archivo General de los papeles eclesiásticos deste Obispado" que puede ser considerado un archivo general de ámbito diocesano.
La apertura del Archivo Histórico Diocesano, en 1977, constituye un importante hito en la custodia y salvaguardia de la memoria documental de la diócesis de Jaén. El 31 de octubre de ese año, el Archivo Histórico Diocesano pudo abrir sus nuevas instalaciones, situadas en las galerías altas de la catedral, permitiendo a los investigadores la consulta de sus fondos. Los trabajos de catalogación realizados desde entonces han quedado recogidos en un libro, publicado en 1999: "Fondos Documentales. Archivo Histórico Diocesano de Jaén. I".
Dos son las claves de interpretación sobre las que
se articula la Exposición Documental del Archivo Histórico Diocesano:
*el carácter histórico de la fe cristiana y
*el Santo Rostro como emblema de la Diócesis de
Jaén.
Un gran cuadro de la adoración del Niño Jesús sirve de introducción a la Exposición, indicando, a partir de textos de la Escritura y del Magisterio, cómo a partir de la encarnación de
Jesucristo, Dios forma parte de la historia de la humanidad y el tiempo se convierte así en lugar de salvación. Por otro lado, la invitación de Juan Pablo II en la carta apostólica
"Novo Millennio Ineunte" para contemplar el Rostro de Cristo enlaza con la venerada reliquia del Santo Rostro, tan emblemática para la historia religiosa
de Jaén.
En la siguiente sala se ofrecen diversos datos sobre el patrimonio documental de la Diócesis de Jaén, una Iglesia que guarda memoria del rostro de Cristo. Este apartado sirve de introducción a las siguientes secciones, en las que se exponen documentos relativos a diversas facetas y aspectos de la historia del obispado giennense.
La Diócesis es una porción del pueblo de Dios. La base geográfica, económica y humana es necesaria para el desarrollo de la vida cristiana en un determinado territorio. Esta sección permite conocer documentos relativos a la geografía diocesana, distribución parroquial, actividades económicas y relaciones con organismos civiles.
La Diócesis es una comunidad apacentada por el obispo con la cooperación de sus
sacerdotes. La actividad pastoral de los obispos de Jaén queda reflejada en esta sección, así como distintos aspectos relativos a la catedral, sede del Obispo y relicario del Santo Rostro. Otros documentos esbozan la vida de los sacerdotes y de los centros de enseñanza donde prioritariamente se formó el clero de
Jaén: la universidad de Baeza, y los seminarios de Baeza y Jaén.
La Diócesis es una comunidad adherida a su pastor, que se reúne para escuchar la Palabra y celebrar la Eucaristía. A lo largo de su historia, la Iglesia en
Jaén ha anunciado la Palabra de Dios a través de la predicación y la catequesis, y ha celebrado los sacramentos, especialmente la Eucaristía. De igual modo, ha solemnizado de modo especial las celebraciones litúrgicas por medio de la música.
La Diócesis es una Iglesia particular en que se encuentra y opera verdaderamente la Iglesia de
Cristo, que es una, santa,, católica y apostólica. Esta sección ofrece distintos aspectos particulares de la Diócesis de
Jaén, como los frutos de santidad que ha producido a lo largo de la historia, la vida religiosa como carisma presente en la historia del obispado giennense, la caridad asistencial y promocional, que es signo inequívoco de la vida cristiana, la religiosidad popular, expresión de una fe inculturada, y la actividad de la justicia eclesiástica.
Al finalizar el recorrido por las galerías altas de la catedral y tras contemplar las piezas archivísticas expuestas en la Exposición Documental, la visita finaliza con una
representación del Santo Rostro, que, junto con textos de la Escritura, la Tradición y el Magisterio permiten vislumbrar que a lo largo de su historia la Diócesis de
Jaén ha sido y es una comunidad que contempla el rostro de Cristo y refleja su luz.
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